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Los dos papas

julio 6, 2020


  • Título original: The Two Popes
  • Año: 2019
  • Público apropiado: Jóvenes
  • Dirección: Fernando Meirelles
  • Intérpretes: Anthony Hopkins, Jonathan Pryce, Juan Minujín, María Ucedo, Lisandro Fiks, Cristina Banegas, Germán de Silva, Sofia Cessak, Libero De Rienzo, Vincent Riotta, Luis Gnecco, Federico Torre, Matthew T. Reynolds
  • Guión: Anthony McCarten
  • Distribuye en cine: Netflix
  • Sinopsis oficial

    Los dos papas

    La íntima historia de una de las transiciones de poder más dramáticas de los últimos 2.000 años. Frustrado con la dirección de la Iglesia, el Cardenal Bergoglio (Jonathan Pryce) solicita permiso para retirarse al Papa Benedicto (Anthony Hopkins) en 2012. En lugar de eso, enfrentando el escándalo y la inseguridad, el introspectivo Papa Benedicto convoca a su más duro crítico y futuro sucesor a Roma para revelar un secreto que sacudiría los cimientos de la Iglesia Católica. Detrás de los muros del Vaticano comienza una lucha entre la tradición y el progreso, la culpa y el perdón, mientras estos dos hombres tan diferentes enfrentan su pasado para encontrar un terreno común y forjar un futuro para mil millones de seguidores en todo el mundo.

    Crítica

    Benedicto y Francisco

    Película que imagina un supuesto encuentro en Roma del papa Benedicto XVI, con el cardenal de Buenos Aires Jorge Bergoglio. Éste tiene la intención de presentar su renuncia al pontífice como obispo, pero el otro le tiene reservada una sorpresa, dar paso a un nuevo Papa haciendo historia.

    El guionista Anthony McCarten se ha especializado en historias basadas en carismáticos personajes reales. En el haber de sus libretos figuran el científico Stephen Hawking (La teoría del todo), el primer ministro británico Winston Churchill (El instante más oscuro) y el legendario vocalista de Queen Freddie Mercury (Bohemian Rhapsody). Ahora, con el esquema de “habría podido ocurrir así”, arroja su mirada al papa Francisco y a su predecesor emérito, y el resultado combina momentos brillantes junto a otros que no lo son tanto.

    Desde el punto de vista de la producción, la película resulta más que notable. Realmente parece que nos movemos por las estancias vaticanas, incluido el imponente marco de la Capilla Sixtina, donde se desarrollan los dos cónclaves en que uno y otro papa acabarán siendo elegidos, con la consiguiente fumata blanca y el ritual del “habemus papam” en la Plaza de San Pedro en Roma. Y se sabe dar aire cinematográfico –mérito de Fernando Meirelles, que sin embargo nunca ha superado el vigor de la obra que le encumbró, Ciudad de Dios– a lo que podría haber sido una obra de teatro.