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Milagro en la celda 7

julio 6, 2020


  • Título original: Yedinci Kogustaki Mucize
  • Año: 2019
  • Público apropiado: Jóvenes
  • Dirección: Mehmet Ada Öztekin
  • Intérpretes: Aras Bulut Iynemli, Nisa Sofiya Aksongur, Deniz Baysal, Celile Toyon Uysal, Ilker Aksum, Mesut Akusta, Yurdaer Okur, Sarp Akkaya, Yildiray Sahinler, Deniz Celiloglu
  • Guión: Özge Efendioglu, Kubilay Tat
  • Distribuye en formato doméstico: Netflix
  • Sinopsis oficial

    Milagro en la celda 7

    Un hombre con discapacidad intelectual es injustamente encarcelado por la muerte de una niña, y debe demostrar su inocencia para poder estar de nuevo con su hija.

    Crítica

    Falso culpable, verdadera buena persona

    Sorprendente y emotiva película turca, que recuerda en parte a Yo soy Sam, que protagonizó con éxito Sean Penn. Sigue a Memo, un discapacitado intelectual, viudo, que vive con su hija, la niña Ova, y con la abuela Fatma. Pastor de ovejas, en su simpleza transpira una maravillosa bondad y una alegría contagiosa. Pero la fatalidad quiere que esté cerca de una niña cuando esta sufre un accidente mortal, despeñándose, y es acusado de asesinato. Termina con sus huesos en la cárcel, donde sus compañeros de la celda número 7 le van a recibir con una soberana paliza, al saber que es un asesino de niños; mientras, el padre de la víctima, un militar de alta graduación, va a poner todo su empeño para que Memo reciba un castigo ejemplar, la pena de muerte. Todo podría ser muy diferente si un testigo ocular, que ha desaparecido tras hablar con Ova, contara lo que vio.

    Mehmet Ada Öztekin, que cuenta con un guion de Özge Efendioglu y Kubilay Tat, entrega una historia muy humana, que sabe combinar la emotividad del drama del falso culpable, con la denuncia de los prejuicios que tienden a rechazar lo que no se entiende. Al mismo tiempo, es una apuesta optimista por la capacidad de cambiar para bien del ser humano, gracias a la influencia benéfica del buen ejemplo de la buena gente que tenemos alrededor, capaz de obrar milagros, como el de la celda número 7 del título del film. Habrá quien la tache de melosa y hasta de ingenua, pero serán los mismos cenizos que piensa que si algo puede ir mal, irá peor. Lo cierto es que está desarrollada con inteligencia, de modo que, la inicial actitud hostil y brutal de los compañeros de prisión de Memo –muy bien compuesto por Aras Bulut Iynemli–, va en la dirección de atemperar esos posibles reproches. Son momentos duros, de difícil digestión. Eso sí, se dulcifican con los pasajes fuera de prisión que protagoniza la niña Ova, interpretada de modo encantador por Nisa Sofiya Aksongur.

    La película sabe mantener el interés con la evolución que siguen prisioneros –su líder, y un misterioso interno, torturado por el crimen que le llevó a prisión, y que va a jugar un papel esencial en la trama–, guardias y director de la prisión. Y sabe sorprender con el desenlace, un auténtico desafío, pues se evitando caer en lo facilón de un “happy end” convencional o del fatalismo deprimente, Öztekin sabe jugar sus cartas con gran habilidad, y deja un magnífico sabor de boca en el espectador.